Es como un fantasma que persigue los propósitos, sabotea las decisiones, amarga los impulsos, viene en varias presentaciones y goza de buena distribución, cualquiera (cree que ) puede condicionarme, hacerme desistir, recordarme limitaciones o estándares.
El condicionamiento pretende cortarme las alas y hacerme sentir “sensata”.
Lo bueno es que también desata mi rebeldía.
No creo que TODO deba girar en torno a ALGO UNICO…
Aun confio en aprender a ser buen malabarista, todo tiene su peso, su justa razon, “todo tiene su momento bajo el sol”…
Haré algo bueno a alguien el día de hoy, es fácil hundirse en las preocupaciones propias, siempre alguien espera algo bueno de mí…
Lo que no me gustó no me gustará (ni que lo fajen chiquito)…
Así que no sirve de nada intentar que algo me guste (un estilo, un autor, un escrito).
Sin embargo, no menosprecio nunca las sorpresas. Hay que poner en práctica la capacidad de asombro.
Es tomada como una virtud, no va ligada necesariamente a la excentricidad, es la maestra de la rebeldía, de la mano con la valentía, tan sencilla como haber escogido humanidades y no ciencias.
Lo cierto es que sigue siendo ignorada por los realmente irreverentes…
Me gusta sentirme vulnerable, frágil, voluble, contradictoria y todos los adjetivos que impliquen “un poco” de debilidad.
Eso me hace respirar, recargar energías, reirme de todo y de mí, es algo así como adoptar la posición fetal de vez en cuando, como cuando se espera ser arropado…
Cada quien tiene la suya : son ópticas que se cruzan, convergen, divergen, le dan colores a la vida o la hacen monocromática.
Es por eso que no puedo atormentarme, cada quién con su percepción, pues la realidad siempre seguirá siendo única.
Aprendo a aceptarlas,
disfruto tenerlas,
me gusta acentuarlas,
en el espejo, entenderlas,
de día, “apaciguarlas”,
de noche a “mimarlas”,
son mías (no se vayan) :-P (crazy tumblr)
Hay que ser arriesgado, pero ahora que lo analizo (o fumo) un poco pienso que sí, es bueno ser arriesgado, pero no está mal pensar un poco (de vez en cuando) en “la logística” que “envuelve” ese riesgo, la herramienta que catapulta ese impulso…
La tendencia puede ser lo que no me atrae,
lo que me atrae, puede ser lo que no es tendencia,
quizás yo “tiendo a cero”,
muchas veces “tiendo a infinito” (pero sin “límite”)
lo importante es que sé que
mi tendencia, viene con independencia.
(y Olé!)