Me gusta sentirme vulnerable, frágil, voluble, contradictoria y todos los adjetivos que impliquen “un poco” de debilidad.
Eso me hace respirar, recargar energías, reirme de todo y de mí, es algo así como adoptar la posición fetal de vez en cuando, como cuando se espera ser arropado…
Cada quien tiene la suya : son ópticas que se cruzan, convergen, divergen, le dan colores a la vida o la hacen monocromática.
Es por eso que no puedo atormentarme, cada quién con su percepción, pues la realidad siempre seguirá siendo única.
NADA EN ESPECIAL,…¿También se vale?
Aprendo a aceptarlas,
disfruto tenerlas,
me gusta acentuarlas,
en el espejo, entenderlas,
de día, “apaciguarlas”,
de noche a “mimarlas”,
son mías (no se vayan) :-P (crazy tumblr)
Hay que ser arriesgado, pero ahora que lo analizo (o fumo) un poco pienso que sí, es bueno ser arriesgado, pero no está mal pensar un poco (de vez en cuando) en “la logística” que “envuelve” ese riesgo, la herramienta que catapulta ese impulso…
La tendencia puede ser lo que no me atrae,
lo que me atrae, puede ser lo que no es tendencia,
quizás yo “tiendo a cero”,
muchas veces “tiendo a infinito” (pero sin “límite”)
lo importante es que sé que
mi tendencia, viene con independencia.
(y Olé!)
Aquí todo es lindo, aquí todo huele a coco, aquí se respira el feeling y la innovación, aquí todos se aman, aquí todos se miran, todos van pegados y vuelan como serpentinas, aquí…aquí…alo…alo…a veces ni se donde estoy…
Todo parece fácil, luego se torna complejo, así lo veo…
La mezcla de etapas con estados de ánimo se convierte en una salsa exquisita para probar sabores, para intentar recetas, para embotellar experiencias.
Una salsa que se cocina a fuego lento en la más querida cacerola, con el fuego “más lento” de todos, un fogoncito de quejidos ahogados y también de jubilosos y saltarines ingredientes.
La gente se conoce, se reconoce, a veces se desconoce…
La gente se une, se evita, se confunde se marchita…
La gente crece, deja sus muletas, deja sus afectos,
la gente se redefine, descansa, vuelve a sus afectos…
Así es la gente…especie sobreviviente y “recurrente”:
por eso se conoce, se reconoce y a veces se desconoce.
Dicen que el destino se lo traza uno mismo, también dicen que todo hay que dejarlo en sus manos…creo que lo peor es pensar que ya es tarde, que no podemos cambiar nuestra “suerte” y que varios factores se confabulan para hacernos permanecer en letargo…
Yo se que el tiempo existe, pero últimamente siento que lo desconozco porque pasa y no pasa y me deja jugar con ese incierto destino.
Me gusta cuando las oportunidades se disfrazan y cuando se dejan ver, aún las reconozco…