Los cambios son retos encubiertos, repite conmigo . .
Por más que intentes que los demás actúen o piensen o reaccionen como tú lo esperas,no sucederá,busca siempre sentirte libre.
La nitidez de mi propia imagen me encandila y al recorrerla lentamente me doy cuenta de que cada día me voy pareciendo más a mí misma.
En base a lo que no pude lograr,estoy trabajando mis logros actuales,claro que se puede…
Hay noches en que los pensamientos se agolpan como si no hubiese otra oportunidad para relucir, como si no hubiese un día siguiente.
Desde el mismo instante en que todas las cabezas se inclinan en aterrizaje forzoso a sus pistas-almohadas, se abren puertas de otro mundo, se inaugura una nueva dimensión de lo desconocido, del proceso de confiar -al chocar pestañas contra pestañas- de volver a despertar.
Hay noches que se adueñan completamente del ser, del alma y el cuerpo y con su oscuridad mas bien resaltan la claridad de esas infinitas ideas, recuerdos o proyectos.
Hay noches que parecen más largas de lo que en realidad transcurren, en donde se piensa TODO, para no dejar por fuera nada.
Cuando cuesta el equilibrio y las frases son sólo eso,mejor es aceptarlo,no andar desesperado buscando nortes que resultan ser espejismos temporales.Let it flow.
Mientras más libre mejor,mientras más ligero más relajado,mientras más “yo” menos filosofía prestada…
Las fechas juegan conmigo como niñas traviesas,van y vienen,escondiéndose y llenando todo con sus risas sonoras,infantiles e inocentes de todo.
Las fechas juegan conmigo porque es su misión,de eso se encargan día a día,mes a mes.
Como mujer yo, a estas alturas de mi vida, estoy clara, o al menos lo intento.
He afinado mi vista, he practicado mi perspectiva, hasta he refinado mi “puntería”…
Pero al ver que el resultado de tanta rutina mezclada con sorpresa es tan impredecible, hermoso, mágico, trágico, cómico, valioso, normal, acentuado, imperceptible y un sinfín de adjetivos que se agolpan en mis venas, respiro nuevamente, me depuro, me devuelvo con miedo y sin él, de sentir nuevamente que “sólo sé que no sé nada…”